Newsletter

El aceite de oliva vuelve a los hogares tras la gran bajada de precios

consumo de aceite de oliva

El aceite de oliva ha recuperado parte del espacio que perdió en las cocinas españolas durante los años de precios disparados. Después de obligar a muchas personas a medir cada cucharada, buscar ofertas o sustituirlo por opciones más económicas, la caída de su precio ha favorecido un regreso progresivo a la cesta de la compra.

Los hogares españoles aumentaron un 20,4 % el consumo de aceites de oliva durante 2025, según el Panel de Consumo Alimentario del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. El avance fue todavía mayor en el aceite de oliva virgen extra, cuyas compras crecieron un 33,9 %.

La recuperación, sin embargo, no permite afirmar que el mercado haya vuelto completamente a la normalidad. Los últimos datos disponibles muestran que la gran bajada de precios comienza a perder intensidad y que las compras realizadas en meses concretos de 2026 ya no avanzan al mismo ritmo.

La bajada de precios devolvió el aceite de oliva a la cesta

El precio fue el principal motivo que impulsó la recuperación del consumo de aceite de oliva. A lo largo de 2025, los precios medios de esta categoría descendieron más de un 37 %, facilitando que muchos hogares recuperasen hábitos que habían reducido durante la escalada anterior.

El conjunto de aceites consumidos en el hogar alcanzó los 477,5 millones de litros en 2025, un 6,7 % más que durante el año anterior. El crecimiento se concentró especialmente en las variedades procedentes de la aceituna, mientras que el aceite de girasol redujo su volumen un 8,7 %.

La bajada también tuvo un efecto evidente sobre el gasto. Aunque se compró más cantidad, la facturación del mercado de aceites de oliva disminuyó un 27,5 %, debido precisamente a que cada litro resultaba mucho más barato que un año antes.

consumo de aceite de oliva

El virgen extra protagoniza la recuperación

El aceite de oliva virgen extra ha sido la variedad que más ha crecido desde que comenzaron a moderarse los precios. Durante 2025, su consumo aumentó un 33,9 %, por encima del avance registrado por el conjunto de los aceites de oliva.

Los datos acumulados hasta mayo de 2026 confirman que sigue teniendo fuerza. En los doce meses anteriores, los hogares adquirieron 131,76 millones de litros de aceite de oliva virgen extra, un 2,8 % más que en el periodo comparable. Su precio medio se situó en 5,22 euros por litro, un 27,7 % por debajo del año anterior.

El aceite de oliva virgen registró una evolución todavía más intensa en volumen, con un aumento del 10,3 %. En cambio, el aceite de oliva elaborado mediante mezcla de aceite refinado y virgen retrocedió un 1,4 %, pese a mantener el precio medio más bajo de la categoría.

Las garrafas grandes vuelven a ganar espacio

Los hogares están aprovechando los precios más asequibles para comprar envases de mayor tamaño. Durante 2025, la demanda de garrafas de cinco litros creció un 33,3 %, mientras que las botellas de un litro redujeron sus ventas un 5,4 %.

La tendencia continuó durante los doce meses cerrados en mayo de 2026. En ese periodo, el formato de cinco litros creció un 9,4 % y llegó a representar el 41,4 % de todo el volumen adquirido. El envase de un litro mantuvo una cuota ligeramente superior, del 45,5 %, pero sus compras disminuyeron un 6,3 %.

Este cambio apunta a una compra más planificada. Cuando el precio dejó de ser tan prohibitivo, aumentó el interés por llenar la despensa, especialmente entre quienes utilizan aceite habitualmente para cocinar, freír o preparar comidas para varias personas.

Por qué cayó tanto el precio del aceite

La recuperación de las cosechas permitió aumentar la disponibilidad de aceite y reducir la presión sobre los precios. La producción española había caído con fuerza durante las campañas marcadas por la sequía y las altas temperaturas, generando menos oferta y una subida que terminó trasladándose al supermercado.

La campaña 2024-2025 alcanzó una producción de 1,421 millones de toneladas, frente a las 855.600 toneladas de la campaña anterior. La campaña 2025-2026 ha finalizado con alrededor de 1,300 millones de toneladas, un 9 % menos que la precedente, pero un 17 % por encima de la media de las cuatro campañas anteriores.

Las existencias disponibles también ofrecen más margen que durante los momentos de mayor escasez. A finales de junio de 2026 quedaban 646.400 toneladas, un 6 % más que en la misma fase de la campaña anterior, según el último boletín del Ministerio de Agricultura.

La caída comienza a frenarse en 2026

La gran bajada de precios se está moderando y algunas variedades ya cuestan ligeramente más que hace un año. En mayo de 2026, el precio medio del conjunto de aceites de oliva fue de 4,79 euros por litro, un 1,1 % más que en mayo de 2025.

El virgen extra alcanzó los 5,56 euros por litro durante ese mes, con una subida interanual del 3,7 %. El aceite de oliva virgen se situó en 4,53 euros y el aceite de oliva en 4,15 euros por litro.

Las compras mensuales también dieron señales de enfriamiento. En mayo, los hogares adquirieron un 17,4 % menos de aceites de oliva que en el mismo mes del año anterior, mientras que las ventas de virgen extra descendieron un 24,9 %.

Este retroceso mensual no borra la recuperación acumulada, pero sí obliga a matizarla. El aceite ha vuelto a las cocinas, aunque el impulso provocado por las grandes rebajas podría haber alcanzado ya su punto máximo.

¡No te pierdas las mejores ntoicias para disfrutar en familia!

Suscríbete a nuestro boletín semanal con las noticias mas importantes para los niños.