Hay niños para los que salir del hospital no significa volver del todo a la normalidad. El tratamiento continúa, las revisiones siguen marcando el calendario y el cáncer permanece durante meses o años en la vida cotidiana de toda la familia.
Para esos momentos nace Casa Aladina Madrid, el proyecto más ambicioso de Fundación Aladina: un gran espacio fuera del entorno hospitalario donde los niños con cáncer podrán recibir apoyo psicológico, hacer deporte, cocinar, escuchar música, jugar, disfrutar de la naturaleza o simplemente pasar tiempo con sus padres y hermanos.
Será también un lugar para supervivientes de cáncer infantil y para familias que necesitan acompañamiento durante el duelo.
Un lugar para seguir cuidando cuando se sale del hospital

Casa Aladina quiere dar continuidad fuera del hospital al apoyo que necesitan los niños con cáncer y sus familias durante todo el proceso de la enfermedad.
Según los datos recogidos, en España se diagnostican alrededor de 1.500 nuevos casos de cáncer infantil cada año, con una supervivencia cercana al 80 %. Los tratamientos pueden prolongarse durante una media de dos años y cada vez más parte de ese tiempo transcurre fuera del hospital.
Es precisamente ahí donde aparece una de las necesidades que quiere cubrir el proyecto. Al regresar a casa, los niños pueden perder el acceso continuado a actividades como ejercicio físico, apoyo psicológico, ocio terapéutico o programas de acompañamiento.
Fundación Aladina quiere trasladar esos cuidados a un entorno mucho menos clínico y en el que toda la familia tenga cabida.
No será solo para los niños que están en tratamiento
Casa Aladina estará dirigida a pacientes, padres, hermanos, supervivientes y familias que hayan perdido a un hijo.
La enfermedad cambia las rutinas de todos. Hay desplazamientos constantes, hospitalizaciones, incertidumbre, dificultades para conciliar y hermanos que también tienen que adaptarse a una situación que muchas veces resulta difícil de comprender.
Por eso, el proyecto no se centra únicamente en el paciente.
Los supervivientes tendrán además programas destinados a ayudarles a afrontar posibles secuelas físicas y emocionales tras finalizar el tratamiento. Aladina señala que alrededor del 20 % de los supervivientes puede sufrir secuelas de por vida.
También habrá atención específica para las familias de pacientes fallecidos, con terapias de acompañamiento al duelo en espacios diseñados para ofrecer privacidad y tranquilidad.
Psicología, deporte, perros y naturaleza: así serán sus programas


La Casa Aladina reunirá programas emocionales, psicológicos, físicos y de ocio para acompañar a cada familia de una forma integral.
Uno de sus pilares será el ocio terapéutico, con actividades pensadas para estimular la creatividad, mejorar el estado de ánimo y favorecer las relaciones sociales de niños y adolescentes.
Habrá también atención psicológica y psicooncológica, tanto para los pacientes como para sus padres y hermanos, además de terapias asistidas con perros.
El ejercicio físico ocupará otro lugar importante. Los niños podrán acceder a programas adaptados a sus necesidades para mejorar su bienestar, movilidad y calidad de vida durante y después del tratamiento.
La naturaleza tendrá igualmente protagonismo, con jardines y un huerto ecológico donde se desarrollarán actividades al aire libre.
A todo ello se sumarán los programas dirigidos específicamente a supervivientes de cáncer infantil y a familias que atraviesan un proceso de duelo.
Una casa con cine, piscinas, teatro y espacios para toda la familia

Casa Aladina estará diseñada para parecerse mucho más a un hogar y a un espacio de encuentro que a un centro sanitario.
| Área | Qué tendrá Casa Aladina |
|---|---|
| Ocio y creatividad | Cine y televisión, sala de música, teatro con camerinos, escuela de cocina y espacios para niños y adolescentes |
| Deporte y recuperación | Gimnasio adaptado, piscina interior, piscina exterior, rocódromo y zona de golf |
| Atención y terapias | Consultas psicooncológicas, terapia psicológica, terapias con perros y espacios para acompañamiento al duelo |
| Familias | Zonas de descanso para padres, comedor, cocina y espacios de convivencia |
| Naturaleza | Grandes jardines, zonas al aire libre, huerto ecológico y cabañas |
| Otros espacios | Sala de conferencias, Árbol del Amor, ermita de la Virgen de Lourdes y tienda Aladina |
El objetivo es que una misma familia pueda encontrar allí atención psicológica, ejercicio, actividades, descanso y tiempo compartido, sin necesidad de que toda la experiencia continúe girando alrededor de un hospital.
Dónde estará Casa Aladina y cuándo abrirá
Casa Aladina se construirá en el distrito de Hortaleza, en Madrid, y la previsión es que pueda abrir en 2028.
El complejo ocupará una parcela de alrededor de 15.000 metros cuadrados, con aproximadamente 4.000 metros cuadrados construidos, y estará rodeado de jardines y espacios verdes.
Su ubicación permitirá mantener una buena conexión con algunos de los grandes centros de referencia en oncología pediátrica de Madrid, como el Hospital Niño Jesús, La Paz, Gregorio Marañón y 12 de Octubre.
El presupuesto del proyecto asciende a 15 millones de euros y el edificio se plantea como un espacio sostenible, accesible y adaptado.
Todos los programas que se desarrollen en Casa Aladina serán gratuitos para los pacientes y sus familias.
Veinte años acompañando a las familias

Fundación Aladina cumple 20 años convertida en una de las principales entidades españolas dedicadas al apoyo a niños con cáncer y sus familias.
Además, atiende a alrededor de 2.000 niños y familiares cada año, cuenta con unos 40.000 socios recurrentes, desarrolla su labor en 22 hospitales y está presente en 14 países.
Entre 2008 y 2023, la organización había invertido 18 millones de euros, a los que se suman nuevos proyectos e infraestructuras.
Casa Aladina representa ahora uno de los mayores pasos de esa trayectoria.
Porque detrás de piscinas, consultas, gimnasios o salas de música hay un objetivo mucho más sencillo: que un niño pueda seguir siendo niño incluso mientras atraviesa una enfermedad tan dura como el cáncer.
Que pueda ir a terapia y después ver una película. Hacer ejercicio y luego cocinar con sus hermanos. Que unos padres tengan un lugar donde sentirse acompañados.
En definitiva, que el cáncer reciba toda la atención necesaria sin ocupar cada minuto de la infancia ni toda la vida de una familia.



